Castillo de São Jorge

Visitas guiadas al Castillo de São Jorge y Lisboa
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El Castillo de São Jorge: introducción
El Castelo de São Jorge es uno de los monumentos más visitados de Lisboa y un lugar sagrado para los portugueses. Situado en lo alto de la colina más elevada de la ciudad, sus murallas medievales ofrecen vistas panorámicas sobre Lisboa, el barrio de Alfama, el río Tajo y los principales monumentos de la capital.
Fue con la conquista de la fortaleza árabe el 25 de octubre de 1147 cuando Afonso Henriques, el primer rey de Portugal, consolidó la ciudad de Lisboa como capital del reino. Las leyendas más antiguas de la historia portuguesa están asociadas a este lugar. Si lo que busca es disfrutar de las vistas sobre la ciudad, los mejores miradores de Lisboa son una alternativa gratuita. Visitar el Castillo de São Jorge es ante todo un viaje a los orígenes de Portugal y Lisboa.

Horarios, entradas y cómo llegar al Castillo de São Jorge
El castillo es fácilmente visible desde cualquier punto de Lisboa. Para llegar:
- A pie: desde la Praça do Comércio subiendo por la Alfama, pasando junto a la Catedral de Lisboa y el Miradouro de Santa Luzia. Una ruta con mucho encanto.
- En autobús o tranvía: autobús 37, tranvía 28 o tranvía 12 (parada junto a la entrada del castillo).
- En taxi, Uber o Tuk Tuk: la opción más cómoda para subir directamente hasta la entrada.
La entrada al castillo cuesta 8,50 € (gratuita para niños menores de 10 años) e incluye la visita a la cámara oscura y a la zona arqueológica con guía en inglés o portugués. El castillo abre todos los días de 9:00 a 21:00 h, con cierre de la entrada 30 minutos antes.
Qué hacer en el Castillo de São Jorge
Pasear por las murallas y disfrutar de las vistas panorámicas sobre Lisboa es la actividad principal. También puede llevar comida y almorzar en las mesas de piedra del patio del castillo: está permitido y es una experiencia muy agradable. Hay un restaurante dentro del recinto, aunque a precios elevados.

La cámara oscura es una visita muy recomendable. Este dispositivo mecánico de lentes y espejos proyecta en tiempo real una imagen de Lisboa sobre un espejo cóncavo. En 20 minutos, un guía va señalando y describiendo los principales monumentos y barrios de la ciudad. Solo puede realizarse con buen tiempo, ya que la proyección se hace en tiempo real. La visita se organiza en inglés y portugués.

También puede escalar las torres y murallas de la fortaleza y descubrir dos edificios con motivos decorativos de estilo morisco que datan de los siglos XI-XII, anteriores a la época portuguesa. Los pavos reales que pasean libremente por el patio son otro de los encantos del castillo.
Historia del Castillo de São Jorge
Las excavaciones arqueológicas confirman la presencia humana en esta colina sobre el Tajo desde los siglos VII-VIII a.C. Las crónicas romanas ya mencionan murallas defensivas en este emplazamiento estratégico.
Afonso Henriques —cuyo nombre significa “hijo de Enrique”, en referencia a su padre Enrique de Borgoña— conquistó la fortaleza árabe el 25 de octubre de 1147 con ayuda de cruzados europeos. Según la tradición, el caballero Martim Moniz encontró una puerta secreta y con un pequeño grupo de guerreros forzó la entrada, sacrificando su vida en el proceso. La puerta que lleva su nombre conserva una placa conmemorativa, y la Praça Martim Moniz en el centro de Lisboa honra su memoria.

Desde la conquista cristiana, el Castillo de São Jorge fue residencia oficial de los reyes de Portugal durante cuatro siglos, del XIII al XVI. A finales del siglo XVI, con el esplendor de los Grandes Descubrimientos, la corte real abandonó el castillo y se trasladó al palacio de Ribeira. El terremoto de 1755 causó graves daños en las murallas. A principios del siglo XX, el castillo fue declarado Monumento Nacional y se inició su restauración, que incluyó la demolición de los cuarteles militares que ocupaban parte del recinto.
